Abordaje natural de enfermedades reumáticas


Dr. D. Joaquín Outón Ruíz

Licenciado en Medicina y Cirugía

Diplomado en Puericultura

Experto Universitario en Homeopatía

Master en Acupuntura y Moxibustión

Médico Naturista.

Director Médico del laboratorio Vital 2000

El envejecimiento de la población, lleva asociado un aumento de la incidencia de enfermedades crónicas, como es el caso de la artrosis, que se ha convertido en la causa más común de dolor crónico, teniendo éste una prevalencia del 11% , habiéndose convertido en la 1ª causa de invalidez permanente y en la 3ª causa de incapacidad laboral transitoria

En esta enfermedad, en la que se produce una afectación y deterioro de la articulación, el elemento más dañado de ésta, es el cartílago. Son numerosos los fármacos que se investigan para mejorar su tratamiento, siendo los más conocidos y empleados los que tienen función analgésica y antiinflamatoria, donde también se pueden incluir numerosas plantas medicinales con estas acciones, pero quizás los más importantes sean los que son capaces de modificar la evolución de la enfermedad. Dentro de estos últimos, encontramos los que proveen al condrocito de material plástico necesario para su reparación como la glucosamina, condroitina, etc., pero los más importantes son aquellos que actúan directamente sobre el condrocito, eliminando o disminuyendo las moléculas responsables de la degradación del cartílago y por otro lado, estimulando las que aumentan la síntesis de cartílago nuevo. Este es el caso de la fracción insaponificable de los aceites de soja y aguacate, que ha demostrado en numerosos ensayos y estudios clínicos, que  es capaz de ir mejorando los síntomas del paciente, pero no porque actúe contra el síntoma, sino que lo hace mediante la reparación y regeneración del cartílago articular que finalmente se traduce en una mejora del dolor, una mayor movilidad del paciente y un menor consumo de fármacos que implica menos costos sanitarios y menos efectos secundarios derivados del empleo de éstos.

Moléculas como estas fracciones insaponificables de los aceites de soja y aguacate, permiten mejorar la esperanza y la calidad de vida de muchos pacientes siendo un tratamiento eficaz, natural y prácticamente carente de efectos secundarios.